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Entendiendo la enfermedad y sus etapas.
En mi consulta, a menudo me encuentro con pacientes con hígado graso no alcohólico (HGNA) que llegan preocupados, incluso angustiados, pensando que su diagnóstico es sinónimo de cirrosis y muerte inminente. ¡no es así! Al menos no de inmediato, pero si es algo en lo que hay que ocuparse.
Si bien el HGNA puede progresar a cirrosis en algunos casos, es importante entender que existe todo un proceso y que la mayoría de las personas con hígado graso no desarrollan complicaciones graves si obtienen un manejo adecuado a tiempo y se centran en la prevención.
En este blog, explicaré qué es el HGNA, sus etapas, cómo se diagnostica y qué puede hacer para controlarlo y prevenir daños mayores.
¿Qué es?
El HGNA es una condición en la que se acumula grasa en el hígado, sin que esto sea causado por un consumo excesivo de alcohol. Es más común en personas con sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2 o síndrome metabólico. Cuando me escuchan hablando de aumento o acumulación de grasa visceral que es la que realmente nos afecta en salud, pues a esto me refiero. El hígado no es el único lugar en donde se acumula la grasa visceral pero si es uno de ellos. De hecho si una persona tiene diagnóstico de obesidad o sobre peso es muy posible que tenga cierto grado de hígado graso.
En la siguiente imagen observamos varias etapas de hígado graso. Dentro de lo que es el HGNA existen varios niveles. Siempre y cuando se mantenga sin un proceso inflamatorio, entiéndase, sin elevación de enzimas hepáticas, vamos a estar en un nivel reversible. Una vez que se inicie ese proceso inflamatorio pues se va a estar más cerca de llegar a un proceso irreversible que sería la fibrosis hepática y eventualmente cirrosis que es donde no deseamos llegar.
Etapas
Etapas del HGNA
El HGNA se clasifica en diferentes etapas según la gravedad del daño al hígado:
Esteatosis simple: Es la etapa inicial, donde solo hay acumulación de grasa en el hígado, sin inflamación ni daño. La mayoría de las personas con HGNA se encuentran en esta etapa y generalmente no presentan síntomas. Esto se puede dividir en leve, moderada o severa. Así lo van a reportar en el ultrasonido de abdomen. Esta etapa es reversible.
Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA): En esta etapa, además de la grasa, hay inflamación y daño en las células del hígado. Esto puede causar fatiga, dolor abdominal y aumento de las enzimas hepáticas. Si bien ya se empieza a generar daño, en el inicio de esta etapa todavía hay reversibilidad.
Fibrosis: La inflamación persistente en la EHNA puede llevar a la formación de tejido cicatricial (fibrosis) en el hígado. La fibrosis puede ser leve, moderada o grave. Esta es la última etapa reversible. Si bien ya hay un daño considerable en hígado, hay un punto donde todavía se puede revertir antes de llegar a cirrosis.
Cirrosis: Es la etapa final, donde el hígado está gravemente dañado y cicatrizado, lo que afecta su funcionamiento. La cirrosis puede causar complicaciones graves como insuficiencia hepática, sangrado y cáncer de hígado.
Diagnóstico
El diagnóstico del HGNA se basa en:
- Historia clínica y examen físico: Se preguntará por hábitos, antecedentes médicos y se realizará un examen físico para evaluar estado de salud general.
- Análisis de sangre: Se realizan pruebas para medir las enzimas hepáticas y descartar otras causas de enfermedad hepática así como algunas otras pruebas relacionadas.
- Estudios de imagen: La ecografía abdominal es la prueba más utilizada para detectar la grasa en el hígado. En algunos casos, se puede requerir una resonancia magnética o una biopsia hepática para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad del daño.
¿Cómo predecir el riesgo de progresión a cirrosis?
Existen herramientas que ayudan a predecir el riesgo de progresión a cirrosis en pacientes con HGNA. Una de ellas es el FIB-4, un índice que se calcula a partir de la edad, el nivel de AST y ALT (enzimas hepáticas) y el conteo de plaquetas. Este específicamente es el que personalmente utilizo con más frecuencia fuera de lo que es solicitar imágenes.
Un puntaje FIB-4 bajo indica un bajo riesgo de fibrosis avanzada, mientras que un puntaje alto sugiere un mayor riesgo.
FIB4 Fibrosis-4 Calculadora
Síntomas
Una de las características del hígado graso no alcohólico es que, en sus etapas iniciales, suele ser silencioso. Es decir, ¡muchas personas no presentan ningún síntoma!
Esto hace que sea crucial hacerse chequeos regulares, especialmente si tienes factores de riesgo como obesidad, diabetes o colesterol alto.
A medida que la enfermedad avanza, algunas personas pueden experimentar:
- Cansancio o fatiga: Esa sensación de estar siempre agotado, sin energía.
- Malestar en la parte superior derecha del abdomen: Puede ser una molestia leve o una sensación de pesadez.
- Pérdida de apetito: No tener ganas de comer o sentirse lleno rápidamente.
Si el hígado graso progresa a etapas más avanzadas (fibrosis o cirrosis), pueden aparecer otros síntomas como:
- Color amarillento en la piel y los ojos (ictericia)
- Hinchazón en las piernas y el abdomen
- Sangrado fácil
- Confusión mental
Tratamiento
Actualmente, no existe un medicamento específico para el HGNA. El tratamiento se centra en controlar los factores de riesgo y prevenir la progresión de la enfermedad. Esto incluye:
- Control de peso: Perder al menos el 7-10% de tu peso corporal puede reducir la grasa en el hígado, la inflamación y la fibrosis.
- Dieta saludable: Limita el consumo de grasas saturadas, azúcares y alimentos procesados. Aumenta la ingesta de frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras.
- Ejercicio regular: Realiza al menos 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de actividad vigorosa por semana.
- Controlar la glucemias: Si tiene diabetes, es importante mantener los niveles de glucosa en sangre bajo control.
- Controlar el colesterol y los triglicéridos: Sigua las recomendaciones de su médico para mantener niveles saludables de colesterol y triglicéridos así como otros marcadores de riesgo.
Recuerde
El hígado graso no alcohólico es una condición común que puede controlarse con cambios en el estilo de vida. ¡No se desespere! Si le han diagnosticado HGNA, trabaje en conjunto con su médico para implementar las medidas necesarias y prevenir complicaciones.
Este blog tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica. Si tiene dudas o preocupaciones sobre su salud, consulte a su profesional de la salud.